lunes, 1 de febrero de 2010

CUBA, CRECEN LAS DIFICULTADES ECONOMICAS

La economía cubana parece complicarse más por los efectos de la crisis mundial, los problemas acumulados tras 20 años de Período Especial y los destrozos producidos por tres huracanes el pasado año con daños estimados en 10 mil millones de dólares.

La situación en el comercio exterior empeora, según declaraciones del nuevo Ministro del ramo, al señalar que las importaciones constituyeron el 80,0% de la actividad comercial en el primer trimestre del 2009; una consecuencia de la carencia de excedentes exportables, la caída de la cotización del níquel y la disminución de la demanda de otros productos. En el 2008 existió un déficit record, con un crecimiento del 68,0% respecto a 2007.

Asimismo, analistas y empresas foráneas dudan de la capacidad de pago del gobierno; pesimismo aumentado por la decisión reciente del Banco Central de Cuba de no aceptar depósitos o extracciones en efectivo de las cuentas corrientes de firmas extranjeras radicadas o no en Cuba y de empresas mixtas u otras formas de asociación económica internacional, exceptuándose únicamente las operaciones realizadas para gratificar a sus empleados. A ello se unen demoras en el pago de las obligaciones financieras a las organizaciones establecidas en el país, como ocurrió con las canadienses Sherritt, con la cual se renegoció la deuda atrasada para pagarla en cinco años, y Pebercan, que se marchó.

Simultáneamente prosigue decreciendo el nivel de vida de la población, con un salario medio nominal mensual (equivalente a 20 US$) que en 2008 creció sólo en 1,5%, mientras la inflación lo hizo en 4,9%, según CEPAL, aunque analistas la estiman superior. Ya en La Habana se observan mayores dificultades en el limitado transporte, aparecen cortes de electricidad que en los últimos años habían disminuido y la agricultura decreció un 7,3% en el primer trimestre del presente año en relación con igual periodo del anterior. Las ofertas disminuyen, incluso en las tiendas de venta en divisas donde la población tiene que comprar productos esenciales como alimentos, y de aseo y limpieza. Los precios aumentan considerablemente donde se expenden comestibles en moneda nacional.

Por su parte, el Centro para el Estudio de la Economía Cubana pronostica un crecimiento negativo del 0,5% del PIB en 2009 frente al 6,0% que había sido estipulado en el plan del año. Incluso han aparecido artículos en el periódico Granma, algunos firmados por su director, donde se expone la difícil situación y la posibilidad de incremento de los cortes de electricidad.

La vida de los cubanos en los próximos meses podría ser más difícil, reproduciéndose los momentos más álgidos del Periodo Especial; sin considerar que la “cooperación” con Venezuela pudiera lesionarse por los efectos allí de la crisis económica mundial.

Este posible agravamiento transcurriría en un entorno desfavorable para el gobierno cubano, no sólo por la destrucción de la infraestructura productiva en los 20 años de crisis, sino también por factores políticos, como la existencia de nuevas generaciones sin compromiso alguno con el pasado, frustradas con el presente, y carentes de esperanzas en el futuro. Además, la nueva Administración norteamericana no parece dispuesta a continuar brindando la coartada del enemigo externo y el Presidente Obama cuenta con gran simpatía entre la población cubana. La influencia de Fidel Castro se ha desvanecido y Raúl Castro ha perdido credibilidad al incumplir sus promesas de cambios. Se observan grietas en el partido y gobierno, como las estrepitosas defenestraciones de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque. Los próximos meses podrían ser cruciales.

Oscar Espinosa Chepe

Economista y Periodista Independiente.

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